Problemas con el sifón del fregadero

Impide que olores desagradables, retiene los trozos de comida y otras sustancias que podrían caer a la tubería, todo eso hace el sifón del fregadero sin que lo sepamos. Es un pequeño tubo con forma de L que junta el fregadero con la cañería y que lleva un depósito acoplado.

Suelen ser fácil quitarlos porque funcionan a rosca y con la llave adecuada en menos de cinco minutos los puedes quitar. Lo puedes sustituir por uno nuevo del mismo modelo o parecido, aunque a veces basta con quitar la suciedad que ha quedado dentro para evitar el atasco de la cañería. Para sustituirlo por otro, los pasos son los que se exponen a continuación:

  1. Para colocar el sifón con la tubería, tienes que utilizar las juntas que vendrán con el que has comprado.
  2. Vas a necesitas silicona para sellar el sifón a la tubería una vez que lo hayas colocado, así se evitará que el agua u otros elementos que vayan al fregadero se filtren por donde no deben.
  3. También se usa silicona para juntar el sifón con el fregadero.

Antes los sifones se soldaban o pegaban a la propia cañería, por eso si tu sifón es antiguo te va a costar sacarlo porque vas a tener que cortar la cañería. También va a ser difícil cambiarlo por otro que sea parecido. Además, es casi seguro que para volver a soldarlo vas a necesitar un fontanero que lo haga correctamente y con toda seguridad, sin poner en peligro tu casa y sin complicarte la vida poniéndote tú a soldar sin experiencia.

Cambiando el sifón de tu desagüe

Es más fácil de lo que piensas, vamos a ver cómo cambiar el sifón de manera muy simple

La tubería del fregadero puede atascarse por restos de comidas y despedir un olor desagradable si no fuera por el sifón del fregadero.

Lo primero es que sepas que tiene un depósito para recoger restos de alimentos u otras sustancias que es lo que evita muchas veces un atasco. El sifón tipo botella es un tubo que parece una S tumbada. La parte de abajo estará siempre con agua evitando olores desagradables que puedan emanar de la tubería. Cambiar el antiguo sifón tipo ‘botella’ es muy fácil.

En primer lugar tienes que identificar el tubo de desagüe del lavabo o el fregadero. Si la casa es antigua, seguramente será de plomo y lo podrás reconocer enseguida.

Quitando el antiguo sifón

Lo primero es partir el tubo a una distancia del punto de entrada de la pared o del suelo de quince o diez centímetros con una sierra para metal. Aunque actualmente los sifones llevan una válvula incorporada, si la instalación es antigua tendremos que retirar también dicha válvula, que será una pieza aparte.

Para separarla del lavabo habrá que girar la tuerca que la une al mismo con una mordaza o llave. Ponemos de inmediato el modelo que hemos comprado. Será necesario un tubo de empalme que se encaje en la tubería para conectar el sifón y la tubería del desagüe.

Poniendo el nuevo modelo… 

Para garantizar su estanqueidad hay que sellar con silicona las piezas de conexión. Se usarán colas especiales para las demás uniones entre piezas de PVC y conseguir la misma estanqueidad.  Una junta del tamaño correspondiente se usará al unir el tubo de metal y el sifón. Garantizamos con teflón (mejor en cinta), estopa o silicona la estanqueidad.
La junta de goma (que suele ser blanca) y la rejilla de filtración las ponemos en la parte que se ve al fondo de la pila. También el sistema de sujeción inferior y su junta correspondiente. Dichos elementos se sujetan de arriba abajo con un tornillo muy largo.

Últimos detalles…

La junta de goma (negra) y la sujeción correspondiente para la parte de abajo se unirán a un tubo móvil que se fija en el sifón. Y con una tuerca de plástico uniremos dicha pieza al sifón.

Para terminar, a la altura de la tubería del desagüe encajaremos correctamente el tubo móvil y lo ajustaremos manualmente, sin usar herramienta alguna.

¡Lo lograste! ¡Has cambiado el sifón de tu desagüe!